El chuletón de vacuno es uno de los cortes más valorados en la gastronomía por su gran tamaño, marmoleo y sabor intenso. Se obtiene del lomo alto, una sección del costillar situada entre la quinta y la última vértebra torácica. Este corte proviene del músculo longissimus dorsi, una de las zonas menos trabajadas del animal, lo que le otorga una carne tierna y con una infiltración de grasa excelente.
El chuletón de vaca y el chuletón de buey son dos de las opciones más apreciadas por su carne infiltrada con vetas de grasa que se funden al cocinarse, aportando jugosidad y un sabor profundo. Además, este corte es perfecto para la maduración dry aged, un proceso que intensifica su sabor y mejora su textura.
El chuletón madurado es especialmente popular en carnicerías especializadas y restaurantes de carne de vacuno premium, ya que su proceso de maduración puede durar desde 30 hasta más de 60 días, logrando un sabor más concentrado y una mayor terneza.